Datos y beneficios de la convivencia con la naturaleza.

La terapia hortícola investiga sobre los procesos que se producen en el cerebro de los seres humanos en su interacción con la naturaleza.
Desde tiempos inmemorables se tienen antecedentes de los beneficios que la naturaleza produce al ser humano, en donde solamente se le asociaba con un bienestar físico y ahora gracias al desarrollo de la investigación nos encontramos con los beneficios a nivel cognitivo (mental) que trae involucrarse con la naturaleza.
Las plantas no tienen prejuicios, no amenazan, y no discriminan. Responden a la atención, no a las fortalezas o debilidades de la persona que la haya facilitado. No importa si uno es negro o blanco, ha ido a la guardería o a la universidad, es pobre o rico, sano o enfermo: las plantas prosperan cuando se da atención con cuidado. Así, en un jardín, se puede dar el primer paso hacia la confianza en sí mismo”.- C.A Lewis.

El poder practicar la jardinería es una experiencia increíble, pues es que esta actividad sin importar que sea realizada a menor escala permite que una persona pueda clarificar sus ideas, reducir la ansiedad y el estrés, además de que mejora la condición del aire, crea hábitos como responsabilidad, constancia y adicionalmente da un toque de vida al espacio donde incluyas plantas como decoración.

Algunos de los beneficios de practicar la jardinería como terapia son:
Cognitivos
- Estimula la memoria
- Mejora de la concentración y aumento de la capacidad de atención
– Desarrollo de la capacidad creativa y de la inteligencia estética.
Psicológicos
- Mitigación de la depresión, disminución de la ansiedad y del estrés, y de comportamientos conflictivos
- Desarrollo de la autoestima, de la satisfacción y del sentimiento de logro
- Mejora en el manejo de la frustración y de la ira, desarrollo de la paciencia y de la responsabilidad
Físicos
– Incremento de la motricidad fina y gruesa y de la coordinación ojo-mano
- Mejora la coordinación y la condición física
- Aumento de endorfinas
- Estimulación sensorial completa (vista, oído, tacto, olfato y gusto)
- Adquisición de hábitos alimenticios saludables y reducción de la obesidad.
Sociales
- Aumento de la participación e interacción social.
- Mejora de la cohesión en grupo y la conversación
– Estímulo de patrones saludables de funcionamiento social.

Lejos de limitar el aprendizaje a un área concreta, cultivar nuestro propio recinto nos otorga la oportunidad de sumergirnos en otras disciplinas, como la gastronomía, la biología, matemáticas, diseño etc.

Así que ya sabes, no hay mas pretextos para no involucrarte a tener un acercamiento con la naturaleza, no es necesario tener el gran jardín o huerto en casa, el simple hecho de convivir, tomar cuidado o simplemente disfrutar de lo que tenemos a nuestro alrededor, aire fresco, flores brillantes, césped recién podado o esa pequeña maceta junto a la ventana.
Sabias sobre la terapia hortícola? Tienes mas información ?
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